Una breve guía de sura Al-Kahf
sura Al-Kahf es el capítulo XVIII del Corán y contiene 110 versículos. Sus relatos invitan a la reflexión sobre la fe, el conocimiento, la riqueza, el poder, la paciencia y la responsabilidad.
- Los compañeros de la cueva:
fe, refugio, cuidado divino y la percepción del tiempo.
- Los dos dueños del jardín:
riqueza, gratitud y fragilidad de las posesiones mundanas.
- Moisés y el siervo de la ciencia:
paciencia, aprendizaje y los límites de juzgar las apariencias.
- Dhul-Qarnayn:
viajes, liderazgo y el uso responsable del poder.
Esta visión general es una ayuda para la lectura. A continuación se presenta la traducción completa al inglés.
Traducción al inglés: Mohammed Marmaduke Pickthall · El significado del Corán glorioso (1930). Una traducción transmite una interpretación del significado; es distinta del Corán árabe.
1.
¡Alabado sea Alá, que ha revelado la Escritura a su siervo y no ha puesto en ella ninguna perversidad!
2.
para amonestar de Él contra el castigo severo y para llevar a los creyentes que obran bien la noticia de que ellos recibirán una recompensa justa.
3.
en los que permanecerán eternamente,
4.
para advertir a quienes dicen: «Alá ha elegido un hijo,
5.
De lo que no tienen conocimiento, ni sus padres, es terrible la palabra que sale de sus bocas. No hablan más que una mentira.
6.
Pero, si no creen en esta declaración, tú atormentarás a tu alma con pesar por sus huellas.
7.
¡Lo! Hemos puesto todo lo que hay en la tierra como adorno de ella, para que los pruebemos. ¿Cuál de ellos es el mejor en su conducta?
8.
¡Y lo! Haremos de todo lo que está en ella un montículo estéril.
9.
¿O consideras que el pueblo de la cueva y la inscripción son una maravilla entre Nuestros signos?
10.
Cuando los jóvenes huyeron para refugiarse en la cueva y dijeron: «¡Señor! Danos misericordia de tu presencia, y forma para nosotros la conducta correcta en nuestra difícil situación.
11.
Luego, les hemos cerrado la vista en la cueva durante varios años.
12.
Luego les levantamos para que supiéramos cuál de las dos partes calcularía mejor el tiempo que se habían quedado.
13.
Te narramos su historia con la verdad. Eran jóvenes que creían en su Señor y les dimos más dirección.
14.
Cuando se levantaron y dijimos: «Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la tierra». No clamamos a nadie fuera de Él, porque entonces deberíamos pronunciar una enormidad.
15.
Estos, nuestro pueblo, han elegido a otros dioses a Su lado, aunque no les han dado una orden clara. ¿Hay alguien más impío que quien inventa una mentira contra Alá?
16.
Y cuando os apartéis de ellos y de lo que sirven, excepto Alá, buscad refugio en la cueva. Vuestro Señor os extenderá Su misericordia y os preparará una almohada en vuestro aprieto.
17.
Y tú podrías haber visto el sol cuando se levantó se alejó de su cueva a la derecha, y cuando se puso más allá de ellos a la izquierda, y estaban en la hendidura de ella. Eso fue lo que Alá ha dicho. Aquél a quien Alá dirige es bien dirigido y a quien Él extravía, a quien no encontrarás amigo.
18.
Les habrías considerado despertando mientras dormían. Les habíamos hecho volver a la derecha y a la izquierda y a su perro extendiendo sus patas en el umbral. Si los hubieras observado de cerca, ciertamente te habrías apartado de ellos en fuga, y te hubieras llenado de temor de ellos.
19.
Les despertamos de la misma manera para que se interrogaran unos a otros. Un orador de entre ellos dijo: «¿Cuánto tiempo habéis permanecido?» Dijeron: «Hemos permanecido un día o algún día. Dijo: «Vuestro Señor sabe mejor lo que habéis permanecido». Envía ahora a uno de ti con esta moneda de plata a la ciudad, y que vea qué comida es más pura allí y te traiga una provisión de ella. Que sea cortés y que nadie sepa de ti.
20.
Si os conocen, os apedrearán o os volverán a su religión. No prosperaréis.
21.
De la misma manera, les revelamos para que supieran que la promesa de Alá es verdadera y que, en cuanto a la Hora, no hay duda de ella. Cuando los habitantes de la ciudad discutían entre sí sobre su caso, decían: «¡Edificad sobre ellos un edificio!» Su Señor sabe bien de ellos. Los que habían ganado su posición dijeron: «Hemos de edificar sobre ellos un lugar de culto».
22.
Dirán: «Eran tres, su perro, el cuarto, y dicen: «Cinco, su perro, el sexto, adivinando al azar». Y dirán: «Siete y su perro, el octavo». Di: «Mi Señor está bien informado de su número. Nadie los conoce, salvo unos pocos. ¡No discutas, pues, contra ellos sino con una contienda exterior y no pidas a ninguno de ellos que se pronuncie sobre ellos!
23.
Y no digas nada: «¡Mira! Lo haré mañana,
24.
Excepto si Alá quiere. Acuérdate de tu Señor cuando te olvides, y di: «Puede que mi Señor me guíe hacia un camino de la Verdad más cercano que éste».
25.
Y se quedaron en su cueva trescientos años y agregaron nueve.
26.
Di: «Alá está bien informado de cuánto tiempo han permanecido». Suyo es el Invisible de los cielos y de la tierra. ¡Cuán limpio de vista está Él y tiene antojo de oír! No tienen amigo protector a Su lado, y Él no hace que nadie participe en Su gobierno.
27.
y recita lo que te ha sido revelado de la Escritura de tu Señor. No hay nadie que pueda cambiar Sus palabras, y no encontrarás refugio a Su lado.
28.
¡Resisteos junto con los que claman a su Señor por la mañana y por la tarde, buscando Su Rebaño! ¡Que tus ojos no los pasen por alto, deseando la pompa de la vida del mundo! ¡No obedezcáis a aquél cuyo corazón hemos hecho caso omiso de Nuestro recuerdo, que sigue su propia lujuria y cuyo caso ha sido abandonado!
29.
Di: «La Verdad procede del Señor de vosotros». Quien quiera, que crea y quien quiera, que no crea. ¡Lo! Hemos preparado para los infieles el Fuego. Su tienda los encierra. Si piden duchas, serán bañadas con agua como plomo fundido que quema las caras. Calamitoso la bebida y enfermo el lugar de descanso!
30.
Quienes crean y obren bien... No sufrimos la recompensa de alguien cuyo trabajo está bien perdido.
31.
En cuanto a ellos, tendrán jardines del Edén, en los que fluyen arroyos debajo de ellos. Allí se les darán brazaletes de oro y llevarán ropas verdes de seda y bordados de oro, reclinados sobre el trono. ¡Blest la recompensa, y justo el lugar de descanso!
32.
Dos hombres, a uno de los cuales habíamos asignado dos huertos de uvas, y habíamos rodeado ambos de palmeras de dátiles y puesto entre ellos labranza.
33.
Cada uno de los jardines dio su fruto y no lo retuvo. E hicimos brotar en ella un río.
34.
Y tenía fruta. Y dijo á su compañero, cuando habló con él: Yo soy más que tú en hacienda, y más fuerte en salud de los hombres.
35.
Y se fue a su huerto, mientras se agraviaba a sí mismo. Dijo: «No creo que todo esto perezca».
36.
No creo que llegue la Hora y, si me devuelven a mi Señor, encontraré algo mejor que esto como recurso.
37.
Cuando su compañero habló con él, exclamó: «¿No crees en Aquel que te ha creado de polvo, luego de una gota y te ha hecho hombre?»
38.
Pero Él es Alá, mi Señor, y yo no atribuyo a mi Señor ningún asociado.
39.
Cuando entraste en tu huerto, dijiste: «¡Lo que Alá quiere! ¡No hay más fuerza que en Alá! Aunque me veas como menos que a ti en riqueza e hijos,
40.
Quizás mi Señor me dé algo mejor que tu jardín y envíe sobre él un cerrojo del cielo, y algún día será una ladera lisa,
41.
O alguna mañana se perderá el agua de ella en la tierra para que no puedas buscarlo.
42.
Y su fruto fue asediado. Entonces comenzó a retorcerse las manos por todo lo que había gastado en él, cuando (ahora) todo se arruinó en sus enredos, y a decir: ¡Ojalá yo no hubiera atribuido ningún compañero a mi Señor!
43.
No tenía tropas que le ayudaran en contra de Alá, ni podía salvarse a sí mismo.
44.
En este caso, la protección es sólo de Alá, el Verdadero, Él es el Mejor en recompensa y el mejor en consecuencia.
45.
Y les acuñamos la semejanza de la vida de acá como el agua que hemos hecho descender del cielo, y la vegetación de la tierra se mezcla con ella y luego se convierte en ramas secas que los vientos dispersan. Alá es capaz de hacer todo.
46.
La riqueza y los niños son un ornamento de la vida del mundo. Pero las buenas obras que perduran son mejores ante los ojos de tu Señor para recompensa y mejores para la esperanza.
47.
El día que saquemos las colinas y veas nacer la tierra, los reuniremos para no dejar atrás a ninguno de ellos.
48.
Están puestos en fila delante de tu Señor. Ahora bien, habéis venido a Nosotros como os hemos creado al principio. Pero pensáis que no os habíamos puesto una cita.
49.
Y la Escritura está puesta, y ves al culpable temeroso de lo que en ella hay, y dicen: ¿Qué clase de Escritura es ésta que no deja una cosa pequeña ni una gran cosa, sino que la ha contado? Y encuentran todo lo que hicieron frente a ellos, y tu Señor no es injusto con nadie.
50.
Y cuando dijimos a los ángeles: «¡Caed prosternados ante Adán y se prosternaron, excepto Iblis!» Era de los genios y se rebeló contra la orden de su Señor. ¿Escogiréis a él y a su descendencia para proteger a vuestros amigos en lugar de a Mí, cuando sean enemigos para vosotros? Calamitoso es el intercambio por malhechores.
51.
No les hice testigos de la creación de los cielos y de la tierra, ni de su propia creación. No escogí a los extraviadores para ayudaros.
52.
El día que Él diga: «¡Llamad a los asociados míos a quienes pretendéis!» Entonces, ellos clamarán a ellos, pero no oirán su azalá y les haremos un abismo de perdición.
53.
Y los pecadores ven el Fuego y saben que están a punto de caer en él, y no encuentran de allí camino de escape.
54.
En este Corán hemos mostrado a los hombres toda clase de similitudes, pero el hombre es más que todo lo contencioso.
55.
Y nada impide a los hombres creer cuando les llega la Dirección y pedir perdón a su Señor a menos que el juicio de los hombres de antaño les venga sobre ellos o que se enfrenten a la Perdición.
56.
No enviamos a los enviados sino como portadores de buenas nuevas y de advertencia. Los infieles se oponen a la falsedad para desmentir así la Verdad. Toman como broma Nuestros signos y aquello con que se les amenaza.
57.
¿Hay alguien que sea más impío que quien ha sido recordado de los signos de su Señor? ¡Se aparta de ellos y olvida lo que sus manos envían! Hemos puesto en sus corazones tapaduras para que no entiendan, y en sus oídos una sordera. Y aunque los llames a la Dirección, en ese caso no podrán ser guiados correctamente.
58.
Tu Señor es el Indulgente, lleno de misericordia. Si les tomaba por su hacienda, se apresuraría a hacerles sufrir. Pero de ellos no encontrarán escapatoria.
59.
¡Y esas ciudades! Les destruimos cuando obraron impíamente y les fijamos un plazo para su destrucción.
60.
Y cuando Moisés dijo a su siervo: No me rendiré hasta que llegue al punto donde se encuentren los dos ríos, aunque me marcho por siglos.
61.
Y cuando llegaron al punto donde los dos se encontraron, se olvidaron de sus peces, y tomó su camino hacia las aguas, siendo libres.
62.
Y yendo más lejos, dijo á su siervo: Tráenos nuestro desayuno. Verdaderamente hemos encontrado fatiga en este nuestro viaje.
63.
Dijo: «¿Has visto que cuando nos refugiamos en la roca, me olvidé de los peces, y nadie más que Satanás me ha hecho olvidarlo?»
64.
Dijo: «Esto es lo que hemos estado buscando». Así que volvieron a pisar.
65.
Y hallaron a uno de Nuestros siervos, a quien habíamos dado misericordia de Nosotros y le habíamos enseñado la ciencia de Nuestra presencia.
66.
Moisés le dijo: «¿Puedo seguirte, para que me enseñes a dirigir lo que se te ha enseñado?»
67.
Dijo: «No puedes soportarme.
68.
¿Cómo puedes soportar aquello de lo que no puedes rodear ningún conocimiento?
69.
Dijo: «Alá, si quiere, me encontrará paciente y no le diré nada.
70.
Dijo: «Si vas conmigo, no me preguntes nada hasta que yo mismo te lo recuerde».
71.
Y se pusieron en marcha hasta que, cuando estaban en la nave, hizo un agujero en ella. Dijo: «¿Has hecho un agujero en él para ahogar a su gente?» Tú has hecho algo terrible.
72.
Dijo: «¿No te dije que no podías soportarme?»
73.
Dijo: «¡No te enojes conmigo, que me olvidé! ¡No te enojes conmigo por mi culpa!»
74.
Así que se fueron hasta que, cuando se encontraron con un muchacho, lo mató. (Moisés) dijo: ¡Qué! ¿Has matado a un inocente que no ha matado a nadie? Has hecho algo horrible.
75.
Dijo: «¿No te dije que no podías soportarme?»
76.
Dijo: «Si después de esto te pido algo, no me acompañes. Tú has recibido una excusa de mi parte.
77.
Y se fueron, pues, hasta que llegaron a la gente de un pueblo, y pidieron a su gente comida, pero se negaron a invitarlos. Y hallaron en ella un muro sobre el punto de caer en la ruina, y él lo reparó. Dijo: «Si hubieras querido, habrías podido pagar por él».
78.
Dijo: «Ésta es la separación entre tú y yo». Te anunciaré la interpretación de lo que no pudiste soportar con paciencia.
79.
En cuanto a la nave, pertenecía a gente pobre que trabajaba en el río, y yo quería arruinarla, porque había un rey detrás de ellos que está tomando cada barco por la fuerza.
80.
Y en cuanto al muchacho, sus padres eran creyentes y temíamos que no los oprimiera por rebelión e incredulidad.
81.
Y pretendíamos que su Señor lo cambiara por uno mejor en pureza y más cerca de la misericordia.
82.
Y en cuanto al muro, pertenecía a dos huérfanos en la ciudad, y había debajo de él un tesoro que les pertenecía, y su padre había sido justo, y tu Señor tenía la intención de que vinieran a su plenitud de fuerzas y sacaran su tesoro como misericordia de su Señor, y yo no lo hice por mi propia voluntad. Tal es la interpretación de aquello con lo que no podías soportar.
83.
Te preguntarán por Dhu'l-Qarneyn. Di: «Os voy a recitar un recuerdo de él».
84.
¡Lo! Lo fortalecimos en la tierra y le dimos a todo un camino.
85.
Y siguió un camino
86.
Hasta que, cuando llegó al lugar de puesta del sol, lo encontró en un manantial fangoso, y encontró un pueblo alrededor. Dijimos: ¡Oh, Dhu'l-Qarneyn! Castigarlos o mostrarles bondad.
87.
Dijo: «Al que haga el mal, le castigaremos y luego será devuelto a su Señor, que le castigará con un castigo terrible».
88.
En cuanto al que cree y obra bien, bien le será su recompensa, y le diremos un mandamiento suave.
89.
Luego siguió un camino.
90.
Hasta que, cuando llegó a la salida del sol, encontró que se levantaba sobre un pueblo para el que no habíamos puesto refugio.
91.
Así fue. Y sabíamos todo acerca de él.
92.
Luego siguió un camino.
93.
Hasta que, cuando llegó entre las dos montañas, encontró en su lado un pueblo que apenas podía entender un dicho.
94.
Dijeron: ¡Oh, Dhu'l-Qarneyn! ¡Lo! Gog y Magog están estropeando la tierra. ¿Podemos, pues, pagarte tributo con la condición de que pongas una barrera entre nosotros y ellos?
95.
Dijo: «En lo que mi Señor me ha confirmado, es mejor que en lo que a vosotros respecta». ¡Ayúdame con fuerza! Pondré entre vosotros y ellos un banco.
96.
Dame pedazos de hierro, hasta que, habiendo aplanado la brecha entre los acantilados, dijo: «¡Sopla!», hasta que, habiendo hecho fuego, dijo: «¡Traedme cobre fundido para verter sobre él!».
97.
No pudieron vencer, ni atravesarlo.
98.
Dijo: «Ésta es una misericordia venida de mi Señor. Pero cuando se cumpla la promesa de mi Señor, Él la rebajará, porque la promesa de mi Señor es verdadera».
99.
Y en ese día dejaremos que algunos de ellos salten contra otros, y la Trompeta será soplada. Les reuniremos en una sola reunión.
100.
Ese día presentaremos la gehena a los infieles,
101.
Aquellos cuyos ojos fueron engañados de Mi recordatorio, y que no podían soportar oír.
102.
¿Creen los infieles que pueden escoger a Mis siervos como amigos protectores junto a Mí? ¡Lo! Hemos preparado la gehena como bienvenida para los infieles.
103.
Di: «¿Os informaremos de quiénes serán los mayores perdedores por sus obras?»
104.
Aquellos cuyo esfuerzo se extravía en la vida de acá, y sin embargo, creen que hacen una buena obra.
105.
Ésos son los que no creen en los signos de su Señor y en el encuentro con Él. Sus obras son vanas y el día de la Resurrección no les asignamos peso.
106.
Ésa es su recompensa. ¡No creen! ¡Es una broma de Nuestros signos y de Nuestros enviados!
107.
Quienes crean y obren bien, ésos son los jardines del Jardín, para recibirlos.
108.
En lo que permanecerán, sin deseo de ser removidos de allí.
109.
Di: «Aunque el mar se haya convertido en tinta para las palabras de mi Señor, el mar se agotará antes de que se agoten las palabras de mi Señor, aun cuando hayamos traído ayuda semejante».
110.
Di: «Soy un mortal como vosotros». Mi Señor me inspira que vuestro Alá es un solo Alá. Y cualquiera que espere el encuentro con su Señor, haga obra justa y no haga parte de la adoración debida a su Señor.
Fuente de la traducción: Al Corán Cloud · en.pickthall